El ojo humano es un órgano tremendamente complejo que puede verse afectado por patologías que poco a poco le van «robando» su función sin dar ninguna manifestación clínica y, peor aún, sin hallazgos visibles en el examen físico hasta que ya es demasiado tarde y la pérdida de visión es irreversible.
Una de las enfermedades más frecuentes en tener este comportamiento es el glaucoma, el cual destruye las capas de nervios de las retinas haciendo que se pierda la visión de manera tan lenta que cuando el paciente lo nota suele ser demasiado tarde.
Al tratarse de una causa de ceguera prevenible resulta fundamental la evaluación clínica por la consulta de oftalmología, especialmente si existen antecedentes familiares o factores de riesgo sin embargo, como ya se mencionó, en muchas ocasiones no hay hallazgos en el examen clínico, lo cual no quiere decir que el daño no exista por lo que es necesario realizar estudios especiales que se enfocan en evaluar la respuesta del ojo a los estímulos ópticos.
Una de las pruebas más comunes en la evaluación del glaucoma es el campo visual el cual es una herramienta invaluable y muy efectiva pero incluso con este estudio en ocasiones los cambios son detectables cuando la enfermedad ya ha avanzado lo suficiente como para causar pérdida parcial de la visión.

Es por ello que en Visión Salud incluimos como parte del protocolo de estudio del paciente con sospecha de glaucoma el estudio de FDT (siglas en inglés de Frequency Doubling Technology) el cual tiene la capacidad de detectar alteraciones tan leves en la capa de células ganglionares, permitiendo un diagnóstico tan precoz que la visión del paciente no llega a verse comprometida dado que se puede iniciar el tratamiento antes que las fibras nerviosas de la retina presenten daños diagnosticables por los métodos convencionales.
El FDT es un estudio ambulatorio, indoloro, breve y accesible que ayuda a cuidar uno de los sentidos más preciados del ser humano.
La prueba se realiza en un ambiente tranquilo, oscuro, sin necesidad de dilatar la pupila.
El paciente se sienta en el equipo con un pulsador en la mano siendo instruido por el médico oftalmólogo sobre lo que verá en la pantalla así como cuando debe oprimir el pulsador.
Una vez hecho esto, comienza el estudio, el cual es totalmente automatizado, el equipo va haciendo la prueba mientras el paciente oprime el pulsador cada vez que ve el estímulo en la pantalla. No toma más de media hora y con el resultado que arroja el software del equipo de FDT el oftalmólogo puede detectar cambios muy sutiles en el cambio visual que le permiten determinar si es necesario iniciar algún tipo de tratamiento para el glaucoma.
El FDT puede usarse luego en combinación con el campo visual para el seguimiento del paciente, siendo de suma utilidad para evaluar el efecto terapéutico a largo plazo.
Además del glaucoma el FDT puede usarse para el estudio de otras patologías degenerativas de las fibras nerviosas del ojo asociadas a compromiso del campo visual lo que lo convierte en un estudio versátil, práctico y confiable para permitir a los pacientes seguir viendo.
Si tiene antecedentes familiares de glaucoma, personas con ceguera sin causa aparente en la familia o simplemente necesita un estudio oftalmológico que evalúe la función del ojo más allá de la agudeza visual, en Visión Salud encontrará el equipo humano y la tecnología que necesita para poder seguir cuidar sus ojos y su visión.
