Para muchos pacientes no está clara la importancia de la consulta de Medicina Interna, sienten en muchos casos que se trata de una consulta de medicina general… ¡Nada más alejado de la realidad!

El médico internista es para el adulto lo que el pediatra es para los niños. Si bien el espectro de patologías que tratan es muy amplio (incluso mayor que el del médico general), el nivel de profundidad y conocimiento que manejan es muy superior ya que se trata de médicos especializados en la patología del adulto.

Entonces, ¿Cuál es la diferencia real entre el médico general y el internista?

Parece un acertijo difícil de resolver, pero las diferencias son claras y muy notorias. Todos los especialistas son médicos generales antes de sus estudios de postgrado, eso quiere decir que el Internista antes fue médico general pero después de 3 a 4 años de estudios de postgrado en los que profundizó el conocimiento de las enfermedades y tratamientos médicos de los adultos, cuenta con un acervo de conocimientos y un armamentario terapéutico muy superior al del médico general lo que le permite realizar un abordaje completo no sólo de la queja del paciente sino de cualquier alteración de salud que este tenga, así sea asintomática.

Ahora bien, con la especialización y profundización en lo que muchos han llamado la medicina del adulto, el internista se aleja de algunas áreas que están lejos de su experticia como por ejemplo la patología quirúrgica, la obstetricia (aunque hay internistas que luego se especializan en patología médica del embarazo) y la pediatría por mencionar sólo algunas de las áreas en las que no se involucran.

Dado su nivel de experticia y amplio campo de conocimiento el Médico Internista está en la capacidad de diagnosticar prácticamente cualquier patología que se presenta en el adulto y manejar con mucha precisión la más frecuente, siendo su labor fundamental no sólo el tratamiento sino la canalización hacia las superespecialidades de los pacientes que así lo requieren.

En este sentido el internista funciona como un puente entre la medicina general y las superespecialidades

Esto quiere decir que en los casos más complejos, inusuales o que requieren estudios invasivos o procedimientos complementarios el Médico Internista trabajará en conjunto con cardiólogos, neumonólogos, neurólogos, inmunólogos, hematólogos, endocrinólogos y nefrólogos (entre otros) para el manejo multidisciplinario del paciente.

Cabe destacar que muchos de estos especialistas también son internistas.

Si ya están los especialistas, ¿por qué acudir al internista?

Esta pregunta es muy válida y la respuesta es tan simple que muchas personas no pueden creerlo. El internista es el único que verá al paciente como un todo, el resto de las especialidades (como su nombre lo indica) se enfocarán en su área de experticia, sin involucrarse mucho en el campo de otro especialista.

En este sentido el internista funge como director de orquesta y coordinador de esfuerzos, encargándose de dirigir todo el proceso diagnóstico, coordinando un equipo multidisciplinario y en general organizando todas las piezas del rompecabezas que puede llegar a ser el manejo de la patología médica compleja, especialmente en los pacientes mayores.

Además, si todos los pacientes fueran directo a los subespecialistas, sus consultas estarían saturadas y no se darían abasto para resolver todos los casos

De manera que el internista es responsable de resolver toda la patología médica demasiado compleja para resolverse en el nivel de medicina general pero no tanto como para que se necesite un subespecialista. Liberando recursos y tiempo a los subespecialistas para que se enfoquen en los casos más graves.

Esto no significa que al integrar un cardiólogo o un neumonólogo en el equipo el internista se desentiende del paciente, por el contrario, funge como la amalgama que une los aportes de cada una de las especialidades y en muchos casos es quien se encarga del seguimiento a largo plazo del paciente.

Dado que la mayoría de las condiciones que tratan son crónicas, cuando se establece una relación médico-paciente sólida entre el internista y sus pacientes, este llega a saber de ellos más que sus propias familias.

Es por ello, que conociendo la importancia de la Medicina Interna como piedra angular del equipo de salud, en Visión Salud contamos con profesionales muy bien formados en el área que ayudan a engranar perfectamente bien los esfuerzos terapéuticos de todo el equipo, especialmente en los pacientes con diabetes e hipertensión arterial, las dos patologías crónicas más frecuentes en nuestra población