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Várices atípicas y várices que no son várices

Por definición una várice es la dilatación patológica de un trayecto venoso debido bien sea al daño valvular de la vena o a un aumento de la presión en la misma; lo más frecuente es ver las várices en las piernas (miembros inferiores) dado que es la zona donde, debido a la bipedestación, la presión hidrostática venosa es mayor y por lo tanto las probabilidades de desarrollar una várice aumentan, por esta razón no es difícil realizar el diagnóstico de várices en los miembros inferiores siendo tan comunes que incluso personas sin entrenamiento clínico pueden identificarlas, sin embargo existen várices que podríamos llamar atípicas por presentarse en áreas diferentes a los miembros inferiores y que dan parte de un buen número de casos al año.

VaricoceleDespués de las várices de los miembros inferiores una de las áreas donde más frecuentemente encontramos dilataciones venosas patológicas es el testículo, particularmente en el testículo izquierdo; a estas várices relacionadas con las venas que drenan el testículo se les conoce como Varicocele y, al igual que en los miembros inferiores, su diagnóstico depende de la evaluación clínica detallada y el ultrasonido doppler siendo este último el que permite establecer la severidad del varicocele; una vez realizado el diagnóstico el profesional calificado (cirujano general o urólogo) determinará si es necesario el tratamiento quirúrgico a fin de remover las várices que afectan el plexo pampiniforme (nombre dado a las venas que drenan el testículo)

Otra zona donde frecuentemente se detectan várices es en el ligamento ancho del útero, cuando seVaricocele Pélvico encuentran en esta zona se le conoce como Varicocele Pélvico y en los casos más severos pueden estar asociados a Várices Vulvares. El varicocele pélvico está frecuentemente asociado al sindrome de congestión pélvica caracterizado por dolor menstrual, constipación, dolor pélvico crónico e incluso distensión abdominal; en estos casos el diagnóstico es más difícil dado que las pacientes pocas veces consultan y, cuando lo hacen, deben descartarse muchas otras causas de dolor pélvico crónico por lo que tanto el diagnóstico, como el tratamiento suelen demorarse; una vez que se realiza el diagnóstico de varicocele pélvico el tratamiento puede ir desde las técnicas endovasculares hasta la cirugía abierta dependiendo del grado de severidad y las comorbilidades que presente cada paciente.

Siguiendo dentro de la cavidad abdominal, un diagnóstico temido y serio son las Várices Várices EsofágicasEsofágicas; estas várices aparecen en las venas submucosas del esófago ante situaciones que elevan la presión en el sistema porta (Hipertensión Portal) lo que fuerza la sangre a volver al corazón por vías que normalmente no usaría aumentando así la presión en un lecho venoso que no está preparado para recibirla desarrollándose por lo tanto várices en los puntos más vulnerables del trayecto venoso.

Las várices esofágicas se diagnostican mediante endoscopia digestiva superior, dependiendo de la severidad y las condiciones clínicas del paciente pueden ligarse, esclerosarse o derivar el paciente a procedimientos diseñados para reducir la hipertensión portal; en todos los casos el diagnóstico de várices esofágicas es una situación delicada y potencialmente letal dado el alto riesgo de hemorragia digestiva superior que presentan estos pacientes.

HemorroidesSe puede apreciar que las várices no son exclusivas de los miembros inferiores pero también nos encontramos con casos donde se confunden con várices enfermedades que no son tales, el caso más común son las hemorroides; muchas personas creen que las hemorroides son várices en la región anal cuando esto no es cierto. Las hemorroides son unas “almohadillas” compuestas por decenas de venas y vénulas que funcionan como una válvula que ayuda a la continencia de gases y líquidos, son estructuras normales que, cuando se enferman, pueden crear situaciones de hemorragia, trombosis o prolapso pero en ningún caso várices dado que su conformación anatómica no lo permite.

Otro caso de várices que no son várices son las venas hipertróficas (muy desarrolladas) que se Venas en las Manospresentan en algunos deportistas; en estos casos el sistema venoso exigido más allá de sus capacidades normales aumenta su calibre y el grosor de las paredes venosas dando lugar a venas gruesas pero no varicosas, para distinguir estas venas de las várices reales debe constatarse la ausencia de reflujo en el sistema venoso afectado; esta situación es muy frecuente en el miembro superior (brazo y antebrazo) donde venas hipetróficas pueden ser confundidas con várices.

Estos son sólo los casos más frecuentes, en la literatura médica existen publicaciones de casos más extraños en otras áreas anatómicas pero su escasa frecuencia los convierte en una preocupación menor por lo que no son citados en este resumen.

En todos los casos, ante la sospecha de várices debe consultarse con el médico para implementar un tratamiento eficiente y temprano que evite complicaciones o una evolución tórpida del paciente.