El pie del diabético es la primera causa de amputaciones no traumáticas a nivel mundial y aunque no lo parezca, además de incapacitante, es una complicación potencialmente mortal ya que suele estar asociado a infecciones severas que no sólo comprometen la extremidad sino que pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente.

Dada su complejidad, el pie del diabético debe ser manejado por un equipo multidisciplinario que se encargue simultáneamente del control metabólico, el tratamiento de la infección, la remoción del tejido desvitalizado y la perfusión (riego sanguíneo), evitando en paralelo que se generen defectos funcionales o de apoyo.

Es sin duda alguna la complicación más compleja de la diabetes ya que a diferencia de la catarata del diabético, la cardiopatía isqúemica asociada a la diabetes o la insuficiencia renal por nefropatía del diabético, es necesario el concurso de múltiples especialidades para lograr la recuperación del paciente.

¿Qué es el pie del diabético?

Mas que una enfermedad, el pie del diabético es una condición en los miembros inferiores que incluye un amplio abanico de causas y de niveles de severidad.

De manera sencilla puede decirse que se trata de las alteraciones estructurales y funcionales de los miembros inferiores en los pacientes que sufren diabetes y no alcanzan un control metabólico, siendo todas ellas debidas a una o más de las siguientes causas: alteraciones del riego sanguíneo, mala cicatrización de las heridas en piel, modificación de la sensibilidad por daños en los nervios e infecciones.

Por lo general, en el momento que se presentan los síntomas ya más de uno de estos elementos está comprometido lo que convierte a esta entidad en un reto diagnóstico y terapéutico.

Además, dependiendo de la extensión del daño del tejido el pie del diabético tiene varios de severidad que van desde el I (menos severo) hasta el V (el más grave), siendo necesario adaptar las estrategias de tratamiento a las características propias de cada paciente.

¿Cómo se trata el pie del diabético?

El manejo del pie del diabético debe ser individualizado, dando prioridad en cada caso a los elementos más críticos en cada escenario clínico particular, no obstante hay una serie de principios que deben cumplirse siempre para aumentar las probabilidades de éxito:

  • Control metabólico
  • Manejo de la infección
  • Eliminar el tejido muerto e infectado
  • Acolchar los puntos de apoyo
  • Mantener la piel sana circundante en óptimas condiciones
  • Garantizar flujo sanguíneo
  • Rehabilitar las articulaciones comprometidas
  • Control del dolor

Qué hacer y cómo hacerlo depende de la severidad del caso, los hallazgos clínicos del paciente y el riesgo para su salud. Para ello en Visión Salud contamos con un equipo multidisciplinario integrado por:

Médico Internista: responsable principalmente del control metabólico y el manejo antibiótico

Cirugía Cardiovascular : Se encarga de los tratamientos médicos, endovasculares y quirúrgicos necesarios para garantizar el aporte sanguíneo a la extremidad

Cirugía General y Traumatología: Entre ambos especialistas se encargan de la eliminación quirúrgica de tejido muerto, cuidado de la herida así como manejo y protección del hueso subyacente

Laboratorio: Para monitorizar el control metabólico y la evolución de la infección

Rehabilitación: El especialista en esta área es el fisioterapeuta, responsable de mantener la función de la extremidad tanto como sea posible

¿Se puede evitar la amputación?

El objetivo del equipo de la consulta de pie del diabético es precisamente ese, sin embargo no siempre es posible a pesar de todos los esfuerzos realizados, especialmente cuando el paciente consulta en etapas muy avanzadas de la enfermedad cuando la destrucción del tejido hace imposible cualquier intento de rescate.

En este sentido es importante destacar que en la consulta de pie del diabético no sólo se trata el pie enfermo sino que además se hace prevención en los casos donde aún no hay síntomas, siendo esto tanto o más importante que el tratamiento de recuperación ya que si se controla adecuadamente la enfermedad de base (diabetes) y se toman las medidas preventivas a tiempo el pie del diabético no llega a desarrollarse o, de presentarse, será en sus formas menos severas, aumentando las posibilidades de rescate de la extremidad y minimizando las posibilidades de amputación.

Si sufre de diabetes o tiene algún familiar con esta enfermedad no espere a que aparezca una úlcera en el pie o dolor intratable para consultar, en Visión Salud nuestro equipo está listo para orientarlo y apoyarlo antes de que aparezca el primer síntoma ya que nuestro objetivo es minimizar el riesgo de amputación en el paciente diabético; una meta ambiciosa pero alcanzable con el trabajo conjunto del equipo médico, la familia y el propio paciente.