La salud mental es uno de los pilares de la vida diaria, no se puede considerar a un individuo perfectamente funcional cuando su cuerpo está completamente sano pero su mente juega en su contra, y es precisamente este aspecto el que cuida la psicología clínica.

Existe la falsa creencia de que la enfermedad mental es sinónimo de «locura», y a la vez muchas personas tienen la certeza infundada de que no tiene cura o que es territorio exclusivo de la psiquiatría.

La verdad es que la salud mental es tan compleja que cuidarla está a cargo de un equipo multidisciplinario que incluye psiquiatras, psicólogos clínicos, psicopedagogos e incluso neurólogos

Por otra parte el compromiso de la salud mental no necesariamente es sinónimo de locura, de hecho ese término no define ninguna patología relacionada con la salud mental desde el punto de vista técnico, tratándose mas bien de un vocablo de uso cotidiano que engloba algunos trastornos de salud mental pero también condiciones no relacionadas con esta, de manera que se evita su uso en el entorno profesional, siendo el término psicopatología el más apropiado.

¿De qué se encarga exactamente el psicólogo clínico?

La psicopatología abarca un amplio abanico de condiciones que comprometen o pueden comprometer la salud mental; así mismo dentro de una misma patología o condición de salud mental existen diversos niveles de severidad por lo que cada caso debe individualizarse, siendo muchas veces necesario el concurso de diversos especialistas para el tratamiento de un sólo paciente.

En el caso específico del psicólogo, su marco de acción se centra en la psicoterapia y su rango de competencias es extremadamente amplio siendo el profesional ideal para ayudar con crisis de adolescencia (totalmente normales, pero si se cuenta con acompañamiento es más llevadero), manejo del duelo, apoyo en crisis de ansiedad, orientación vocacional, apoyo a pacientes con depresión y manejo de adicciones, por mencionar los escenarios más comunes, aunque no son los únicos.

La herramienta de los psicólogos para el tratamiento de sus pacientes es fundamentalmente la palabra. Hablar, escuchar y dirigir para reformular patrones de conducta o pensamiento nocivos es el día a día del psicólogo clínico quien debe hacer un trabajo de hormiguita, sesión tras sesión para ir modificando poco a poco aquellos aspectos de la psique del paciente que generan sufrimiento o problemas en su vida cotidiana.

¿Prescriben tratamientos?

Si se piensa en tratamientos estrictamente como fármacos o medicamentos, la respuesta es NO, sin embargo, eso no quiere decir que no usen tratamientos no farmacológicos que en ciertas condiciones son incluso más importantes que los fármacos.

En este sentido se pueden apoyar en técnicas de proyección, meditación, inversión de roles (útil en el manejo de problemas de pareja), introyección y un sin fin de herramientas que le permiten al paciente complementar en casa el tratamiento que recibe a lo largo de la sesiones.

¿Cuánto dura un tratamiento con el psicólogo?

Esa pregunta tiene tantas respuestas como pacientes existen. Cada caso es individual y las terapias pueden ser tan cortas como de un día y tan largas que pueden durar meses o años, dependiendo de la condición y severidad de la condición del paciente.

Lo importante no es la duración, si no los resultados, que pueden comenzar a notarse desde la primera sesión

En términos generales, mientras más temprano se detecte el problema, menos tiempo tomará resolverlo. Por otra parte, en el manejo de condiciones como la obesidad (donde el componente psicológico y de ansiedad es muy importante), la psicoterapia (combinada con otras herramientas de especialidades diferentes) suele durar hasta que el paciente alcanza su objetivo de peso final, e incluso extenderse más allá, según sus necesidades. Los mismo sucede con el tratamiento de las adicciones.

¿La gente va a creer que estoy loco porque voy al psicólogo?

La verdad acudir al psicólogo es como ir a cualquier consulta médica, nadie tiene por que saberlo y se mantiene el secreto profesional como con cualquier otra evaluación clínica.

De esta forma se cuida la confidencialidad del paciente y se evita el indeseado estigma social que a fin de cuentas es un sinsentido ya que de una manera u otra todos necesitamos en algún momento de apoyo para cuidar nuestra salud mental, nadie elige enfermarse y buscar una solución a un problema de salud de cualquier índole es lo más normal del mundo.

Lo único que podría ser una «locura» es no buscar ayuda para resolver un problema de salud mental que tiene solución

Esto quiere decir que ante cualquier crisis de ansiedad, tristeza injustificada, sentimientos de autodestrucción, desapego, adicción a cualquier tipo de sustancia (desde tabaco a drogas, pasando por el alcohol), pensamientos recurrentes, actitudes que interfieren con la vida diaria, lo mejor es buscar apoyo psicológico y dejar el sufrimiento atrás.

¿Se pueden hacer consultas de psicología a distancia (Telemedicina)?

La respuesta es si y no.

Dependiendo de la situación y la terapia que se está realizando puede ser necesario que el paciente acuda a la consulta para todas o algunas sesiones ya que si bien la palabra es la herramienta principal del psicólogo, el hecho de crear un entorno seguro, leer el lenguaje corporal del paciente, complementar la terapia con herramientas terapéuticas presentes en el consultorio o simplemente estrechar la mano son parte del proceso de curación.

A lo largo de la terapia cada paciente puede llegar a un acuerdo con su psicólogo para decidir cuando es el momento de pasar a la consulta a distancia, si está es la mejor opción para su condición o como debería ser realizada, al final todo se trata de ofrecer el mejor cuidado para la salud mental sin generar incomodidades innecesarias al paciente y a su entorno más cercano.

En Visión Salud contamos con profesionales altamente capacitados listos para apoyar a nuestros pacientes, porque la salud mental es tan importante como la salud física.